*Los coprolitos panistas son capaces de “lo que sea”
*¿Y las autoridades laborales en dónde andan?
*Si la oposición tiene “botarga gelatinera” Tijuana ¿puede tener botarga policial?
Por Hugo I. Rea Torres
MIMETIZADOS. - Sabiendo que están moral y políticamente derrotados, los que fueron operadores del Partido Acción Nacional y se creían dueños de los destinos de Baja California y Tijuana, Enrique Méndez Juárez y Jorge Ramos Hernández, le pidieron permiso a su financiador empresario y promotor boxístico, Fernando Beltrán, para que la actual regidora, Gina Arana, se acercara a Erick “el terrible” Morales para buscar treparse a la corriente de la Cuarta Transformación.
Los dos sujetos andan desesperados por volver a la actividad política porque conforme pasa el tiempo se van quedando sin ninguna posibilidad de vivir del erario, al enterarse que sus ambiciones no les alcanzarán ni para una posición plurinominal, lo que los ha llevado a utilizar a la edil panista para que les abra el camino para colgarse de cualquier posición.
Es menester recordar que con la dirigencia local el PAN las relaciones no son muy cordiales por las cuestiones tribales existentes en ese instituto político, lo que ha generado acciones de albañal internas llevadas a cabo por quienes se sienten “desplazados” de las posiciones que se creen merecedores, llegando al grado de colgar mantas en contra de sus correligionarios que aspiran a cargos de elección popular, como el caso del regidor albiazul, Enrique Anaya, que pretende ser diputado local, a quien lo exhibieron como presunto pederasta.Los coprolitos panistas han demostrado que son capaces de lo que sea con tal de seguir manteniendo sus privilegios y misóginamente se aprovechan de la poca dignidad de la regidora Gina Arana que les obedeció para irse a “apoyar” (?) a un funcionario estatal de Morena.
A eso y más pueden llegar los camaleones de la política, no cabe duda.
ESCLAVITUD. - El “vía crucis” de los deportados de Estados Unidos a México no inicia ni termina con el mal trato que les dieron las autoridades migratorias del vecino país del norte, sino que continúa al verse obligados a buscar trabajo “en lo que sea” y la mayoría lo encuentra en los llamados “Call Center” por el dominio que tienen del idioma inglés.
Hasta el momento, no ha habido ninguna autoridad, municipal o estatal, que someta a quienes operan esos establecimientos, quienes solo se dedican a encontrar un local con suficiente espacio para instalar un sinnúmero de computadoras y luego contratar a los jóvenes expulsados de los Estados Unidos, a quienes someten a jornadas laborales de hasta 10 horas durante seis días a la semana por un ínfimo pago, pues le prometen “jugosas comisiones y otras prestaciones”.
Aparte de las condiciones laborales de esclavitud, existe el acoso laboral y sexual que “nadie detecta” y que quienes lo sufren no se atreven a denunciar por temor a quedarse sin trabajo.
¿El ferviente deseo de Alejandro Arregui Ibarra de convertirse en presidente municipal de Ensenada lo ha cegado al grado de no revisar las condiciones en las que trabajan en todo tipo de empresas los jóvenes bajacalifornianos y los deportados?
Las pasio0nes políticas envilecen a cualquiera, indudablemente.
CRAPULOSO. - Meditando que si en lo que es la oposición en México cuentan con una botarga gelatinera, en Tijuana ¿por qué no podemos tener a una botarga policial?
Y es que Jesús Alberto Capella Ibarra, ex jefe de la policía de Tijuana, busca ser candidato del partido que sea a la presidencia municipal en esta frontera.
Pero en su “inmensa inteligencia”, el crápula en mención ya anunció que su botarga será de “Cuasimodo”, dizque para “ser original”.
“Haigas visto, compadre”.
Hasta aquí la dejamos, no sin antes recomendarles que ¡NO SE ENREDEN Y PUNTO!
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